Empleados de la industria cárnica aseguran que la política de asistencia los obliga a trabajar con posibles síntomas de Covid-19

En abril, a pesar de su fiebre, un trabajador de la industria de las empacadoras de carne continuó extrayendo los huesos del cuello de los cerdos en una planta de la compañía JBS en Iowa.

Dos semanas después, dio positivo a Covid-19. Pero mientras tanto, dijo, siguió marcando su entrada debido a un sistema de asistencia sancionador bastante común en las plantas : el sistema de puntos.

Con pocas medidas de protección ante el COVID-19, los trabajadores agrícolas se enfrentan a una dura decisión: salvaguardar sus vidas o conservar la estabilidad financiera.

Traducido por Beatriz Oliva 

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Pedro Cabrera Flores, de 70 años, pasó los últimos ocho veranos empacando ejotes en latas, en la ciudad de Gillett en el estado de Wisconsin. Para volver a ser contratado, Pedro tenía que completar la temporada, pero en agosto, tomó la decisión de dejar su trabajo porque se sentía inseguro, dijo. A los nuevos trabajadores no se les practicaron pruebas para detectar el coronavirus, mencionó. “Llegaban y no los ponían en cuarentena”, dijo Cabrera Flores. “Al segundo día empezaban a trabajar, y estas personas venían de lugares donde la pandemia está a todo lo que da”

Seneca Foods, empleador de Cabrera Flores, no hizo comentarios al respecto, a pesar de varias solicitudes que se hicieron.